Consejos de una pediatra sobre Alta Demanda y Alta Sensibilidad en Niñ@s

El objetivo de este texto es compartir lo que yo como pediatra, madre y persona pienso sobre estas dos “etiquetas”. Creo que debemos ser muy cautos a la hora de “catalogar” a l@s niñ@s porque estos “apellidos” que ponemos en la infancia pueden acompañar a un niño durante toda su vida. Así que al hablar de la Alta Sensibilidad y la Alta Demanda en un niñ@ no debemos hacerlo a la ligera.

Etiquetas

Pero una vez hecha esta introducción, también creo que estas “etiquetas” nos pueden ayudar mucho a la hora de RE-conocer, es decir, volver a conocer a alguien o incluso volver a conocerse a un@ mism@. Conocer es tener información, y para obtener esa información primero tenemos que observar y hacernos preguntas. Y serán la observación y la reflexión las que nos traerán respuestas. Cuando una familia acude a mí sospechando que su hij@ pueda encajar en los rasgos de Alta Demanda y/o Alta Sensibilidad, lo hacen buscando ayuda para encontrar respuestas a esa observación y reflexión que ell@s ya han realizado sobre su hij@. Pero lo que creo que realmente hay detrás, es una necesidad de validación.

Validación en la sospecha que ya tienen de que su hij@ en cierto modo es especial. Y entiendo la palabra especial como aquello que se diferencia de lo común o general. Se estima que el rasgo de la Alta Sensibilidad está presente en un 20-30% de la población y eso hace que en este aspecto ese niñ@ se diferencie de lo que es más frecuente en las personas de su alrededor. Pues bien, decía que creo que esas familias acuden a mí con el deseo de validación y reconocimiento de que su crianza en ciertos aspectos entraña desafíos que otras crianzas no enfrentan. Es cierto también que pienso que todas las crianzas sin excepción entrañan desafíos pero aquí hay algunos que se presentan como comunes a todas estas familias. Y aquí sí pienso que las “etiquetas” cumplen un servicio crucial. El de reconocer a esa familia el trabajo que está haciendo a la hora de detectar, comprender y satisfacer las necesidades de su hij@.

Esa “etiqueta” permite nombrar “algo” que está aconteciendo y todos sabemos que las cosas que no tienen nombre, es como si no existiesen. Cuando “algo” parece que no existe porque no lo nombramos, tampoco se puede reconocer ni aceptar. Así que las “etiquetas” al fin y al cabo nos permiten aceptar. Y sólo aceptando podemos trabajar y construir sobre ese “algo” que antes de nombrar ni existía. Por tanto, sólo al nombrar la Alta Demanda y/o la Alta Sensibilidad, podemos RE-conocer esa crianza en ciertos aspectos especial y diferente a otras que podemos ver a nuestro alrededor. Cuando nos validan, podemos sentirnos comprendidos y además, podemos comenzar a comprendernos a nosotr@s mismos. Creo que resulta liberador que nos digan que tenemos razón, que lo que estamos atravesando tiene sus dificultades y que nosotr@s no somos culpables de esas dificultades. También es importante que nos ayuden a RE-conocer que tampoco nuestro hij@ es responsable de tener esa particular forma de ver la vida y el mundo. En el momento en el empezamos a ser conscientes de esto, las dificultades pueden transformarse en desafíos y aquí, una vez más, las palabras importan. A los desafíos nos enfrentamos con ilusión y con la intención de dar lo mejor de nosotr@s.

Conexión Emocional

En cambio, a las dificultades nos enfrentamos con miedo y poca esperanza. Si entendemos cómo se ve la vida a través de las gafas de la Alta Sensibilidad y/o la Alta Demanda, nos va a resultar mucho más fácil conectar con la persona que hay detrás de esas gafas. La crianza con conexión emocional puede llegar a ser muy enriquecedora para padres e hijos. Cuanto mejor comprendemos los sentimientos y emociones del otro, mejor sabremos acompañarle en su camino. Por eso apuesto por estas “etiquetas”. Porque creo que son de las que ayudan a conocer y REconocer. De las que ayudan a comprender y a aprender. De las que ayudan a construir en positivo y a sacar lo mejor de cada uno de nosotr@s. Y al fin y al cabo, la vida yo creo que trata de eso. De venir al mundo para compartir con los demás lo mejor que tenemos dentro.

Consejos

Y por último, unas recomendaciones:

– Investigar en tu hijo. Si sospechas que tu hij@ puede ser un Niño Altamente Sensible (NAS) y/o de Alta Demanda, te recomiendo investigarlo. Puedes hacer un test que te dará muchas pistas en: https://sensibilidadpositiva.com/test/ .

– Investigar en ti mismo(a). Otra cosa que te aconsejo hacer es investigar si tú mismo y/o tu pareja pertenecéis también a ese 20-30% de la población. Son muchos los padres que descubren en ellos el rasgo gracias a sus hijos. Y digo “gracias” porque todo lo que te conduce al autoconocimiento, te ayuda al fin y al cabo a extraer lo mejor de ti. Puedes encontrar un test para adultos en el mismo link que ya te he facilitado.

– Aprender. Yo creo que para acompañar de la mejor manera posible a un NAS, primero hay que aprender sobre la Alta Sensibilidad y en la medida que más aprendas, más admirarás este rasgo y mejor podrás transmitir esa admiración a tu hijo.

– Convertir el conocimiento en seguridad. Si tú conoces todas las ventajas y particularidades de este rasgo, te sentirás más seguro para acompañar a tu hijo en su camino de vida disfrutando ambos de su Alta Sensibilidad.

– Confiar. Cuanto más confíes en sus capacidades, virtudes, dones y destrezas, mejor construirá él/ella su propia autoconfianza.

– Conectar. Para conseguir una verdadera conexión con tu hijo, os tenéis que ver de verdad, sin máscaras, sin actuaciones, sin armaduras. Vuestro “yo poderoso” y también vuestro “yo vulnerable”. Si nos permitimos mostrar nuestra propia vulnerabilidad, ellos sabrán que también pueden sentirse vulnerables. Si nos permitimos alegrarnos de nuestras propias hazañas, sabrán que también ellos tienen derecho a enorgullecerse de las suyas propias.

– Rodearse de personas que respeten y que sepan valorar la sensibilidad. Eso facilitará la creación de lazos y amistades de las que suman y no de las que restan.

– Enseñar. Esto es fundamental. Lee bien: enseñarle a cuidar y venerar su rasgo. Esta es la forma de conseguir la mejor cosecha que pueda recoger un día: su felicidad y su plena realización.

Rocío Benítez Fuentes

Miembro del Comité Científico de PAS España

Pediatra Integrativa y Emocional

Colegiada en Madrid 58243